May 2009.- CESVI, en el marco del proyecto “Fortalecimiento del modelo de generación de empleo con base en Empresas Sociales”, financiado por el Fondo Multilateral de Inversiones – FOMIN del Banco Interamericano de Desarrollo – BID, ha firmado una serie de convenios de cooperación interinstitucional con importantes organizaciones sociales, con el objetivo de unir esfuerzos para promover la formación de adolescentes y jóvenes a través de su participación en el programa de sensibilización, capacitación básica empresarial y acompañamiento dirigidos a su posterior inserción en el mercado laboral.
Con la firma de estos convenios, CESVI ha afianzado relaciones más sólidas de alianza con Cáritas del Callao, INFANT, Desafío con Fuego y CEDRO. Organizaciones con quienes nos une un solo objetivo: dar una vida digna a jóvenes y adolescentes que por su situación de pobreza y exclusión social, no pueden acceder a mejores oportunidades de trabajo.
Los jóvenes accederán a las actividades de capacitación y emprendimiento empresarial promovidas por el proyecto a través de las organizaciones aliadas, que estarán encargadas de su acompañamiento, es decir del proceso de seguimiento, orientación y asesoría que profesionales de las organizaciones aliadas brindarán a los beneficiarios desde su ingreso al proyecto hasta su colocación laboral en las Empresas Sociales creadas por CESVI o en empresas privadas o del Estado.
El acompañante será la persona que fomente el desarrollo integral del joven, constituyéndose en un referente formativo y afectivo, que incentivará los espacios de socialización y solidaridad entre los jóvenes; mientras que la familia jugará un rol importante, será responsable por participación activa del joven en las actividades de capacitación y superación personal que impulsa el proyecto. Asimismo, reforzará los valores que se inculquen al muchacho y toda la etapa de recuperación de la autoestima e inserción social.
Este proyecto apunta a una necesidad básica del joven: formar parte de la sociedad, y el principal medio de integración social es la inserción laboral. Para el joven, el estar fuera es una forma de “no pertenecer”, de estar excluidos social y simbólicamente; y el tener un puesto formal de trabajo facilita su desarrollo interpersonal, su autoestima y su reconocimiento mutuo en colectivos con características comunes. Por lo tanto, las oportunidades de empleo para la juventud son decisivas en la promoción de la cohesión social de cara al futuro.
En Lima Metropolitana, uno de cada cinco jóvenes se encuentra en inactividad total, es decir no estudia, no trabaja, ni busca trabajo.